Al devolver la vida y su prestigio a esta antigua marca, Stade, la Maison Ferrand se propone crear rones en ediciones limitadas que rinden homenaje al terruño barbadense y a su historia. Las recetas se extraen de la famosa cámara acorazada que protege los secretos de la destilería desde hace 130 años (actualizada por Alexandre Gabriel); la materia prima será local e incluirá, en particular, ¡puro jugo de caña! Dos cuvées, Vulcan Two Taps y Old Gregg Fusion, ya están disponibles. ¡Pronto seguirán otras!
Stade, el genio del ron de Barbados
Situada en la playa de Brighton, a una decena de metros del mar Caribe y a apenas 1,6 kilómetros de la capital, Bridgetown, la destilería que hasta ahora conocíamos como WIRD fue creada por George Stade y su hermano en 1893, con el objetivo de elaborar el mejor ron. Su idea: aportar sus conocimientos científicos para crear el mejor destilado posible allí donde nació el ron. Stade era, en efecto, un ingeniero especializado en el tratamiento del azúcar y en los equipos de destilación, y desarrolló 44 patentes, en particular de alambiques y columnas. En su destilería instaló incluso una sala de 15 metros cuadrados, una especie de cámara acorazada que se cierra como la caja fuerte de un banco. De ahí su nombre: the Distillers Vault.
¿Para guardar lingotes de oro? No, sino para conservar sus patentes, recetas y demás planos (blueprints). Esa sala sigue ahí, y la destilería documenta en ella todas sus actividades desde hace 130 años. Sus secretos los utilizan desde hace varios años Alexandre Gabriel y sus equipos para restaurar algunos de los viejos alambiques que encontraron al llegar, o para probar nuevas cuvées y técnicas inspiradas en el pasado.
De lo local a lo internacional
Pero volvamos a George Stade. Muy pronto llega el éxito, pues su ron es el más aromático y el más «limpio» de la isla (es decir, no contiene compuestos nocivos). Se considera tan delicioso que el propio jefe químico del gobierno británico pide ir a trabajar con él. Pero Stade choca enseguida con los intereses de la burguesía y de los comerciantes locales. «Estos maniobran para que el Parlamento le impida vender directamente en el mercado», confía Alexandre Gabriel, que adquirió la destilería en 2017 a través de la Maison Ferrand. «Se verá así obligado a vender su ron a granel a numerosos embotelladores, y nunca podrá obtener su margen completo.» Como había invertido mucho para construir y lanzar la destilería, pronto se queda sin dinero. Vende entonces sus participaciones. Stade acabará por abandonar Barbados y vivirá una segunda vida agitada. «Se dice incluso que fue detenido en Alemania como espía de la corona inglesa al final de la Primera Guerra Mundial», revela Alexandre Gabriel.
El nombre Stade persiste, sin embargo, e incluso sigue figurando en la mayoría de las botellas de ron barbadense. Hasta tal punto que se convierte en sinónimo de ron para los barbadenses, que piden un vaso de Stade’s y ya no un vaso de ron. No obstante, su renombre permanece en muchos aspectos circunscrito a las fronteras de la isla. Hasta este mes de septiembre de 2025 y su resurrección bajo los auspicios de Alexandre Gabriel y sus equipos.
Pero ¿para qué lanzar una nueva marca cuando ya se poseen varias en el ron (Planteray, Canerock…)? ¡Para hacer algo nuevo, claro! Allí donde Planteray tiene como ADN el ensamblaje y el doble envejecimiento (tropical y continental), el credo de Stade’s será el terruño barbadense. Su promesa: ¡un ron 100 % originario de Barbados, con materia prima local y una fermentación, una destilación y un envejecimiento realizados al 100 % en la isla! Una auténtica revolución que en realidad llevaba varios años preparándose.
La West Indies Central Sugar Cane Breeding Station
En efecto, una de las facetas menos conocidas de la Stade’s West Indies Distillery es su trabajo en torno a las variedades de caña de azúcar barbadenses. Pero hablar del presente exige remontarse al pasado. En 1883, un tal Mr. Harper explicaba —sin que nadie le escuchara— que, a fuerza de seleccionar y plantar por todas partes las mismas variedades de caña, la gramínea iría empobreciéndose y, a la larga, se extinguiría, presa de parásitos y enfermedades. Algo parecido a lo que ocurría en el viñedo europeo con la filoxera. Su predicción se cumple pronto, en la década de 1870, cuando la caña muere y se diezma por doquier. En 1880, un hombre bastante genial, John Redman Bovell, retomó los trabajos de Harper y creó la Sugar Cane Breeding Station, un centro de investigación sobre la caña, con el deseo de desarrollar variedades resistentes a las enfermedades y a los parásitos. Su memoria perdura: figura en los billetes de dos dólares barbadenses que, según dicen, dan suerte cuando se lleva uno en el bolsillo.
Esto permitió a Barbados convertirse en uno de los principales centros de investigación sobre la caña y estar en el origen de numerosas variedades que se utilizan hoy para producir ron. Así, en cuanto vea una variedad cuyo nombre científico empiece por B, procede de Barbados (R para la Reunión). Las dos cifras siguientes indican el año de creación y, después, viene la secuencia de creación. Un ejemplo entre decenas: la famosísima «caña azul» se llama en realidad B69 566 y es originaria de la Cane Breeding Station de Barbados. «Un lugar donde, todavía hoy, se investiga sobre 3000 variedades de caña y del que la destilería WIRD es socia desde hace 6 años», nos revela Alexandre Gabriel.
Cañas destinadas a producir ron
La finca de la WIRD, la Kendall Farm (documentada por primera vez en 1657), se encuentra en el centro de la isla. El trabajo de hibridación se realiza sobre 30 acres (unas 12 hectáreas) de variedades de caña situadas en los Redlands, las tierras rojas, un lugar donde, hace varios milenios, aún se hallaba el mar Caribe. En esos 30 acres se cultivan también los cocoteros utilizados para el Cut & Dry. «Es Ram, que trabajó 20 años en Caroni y se unió al equipo hace 8 años, quien está a los mandos —explica Alexandre Gabriel—. Siempre dice “I am the cane man”, soy el hombre de la caña.» Por ahora, la investigación se ha centrado en 5 variedades: la Early Bird, llamada así porque madura antes que las demás; la Yellow Lady, que también utiliza Renegade en Granada; la Purple Cane, que debe su nombre a su color característico; la Big Gold, una gran caña dorada; «y, por último, la Lucky Cane, porque los barbadenses la adoran: es la caña de la suerte, que siempre están masticando —cuenta Alexandre Gabriel—. Y estamos trabajando en otras cinco variedades.» La finca dispone además de un molino de caña de 7 toneladas, el Harper Sugar Cane Mill.
El vivero (nursery)
Otra pieza maestra del dispositivo creado por Stade’s es el vivero. Allí se trabaja la fermentación larga y las levaduras salvajes, todo al aire libre, con la influencia del mar a unas decenas de metros. Algo que no dejó de impactar al joven Alexandre Gabriel durante su primera visita, a los 25 años. «Habiendo crecido en una granja y habiendo trabajado luego en Cognac, aprendí que había que limpiar cuidadosamente las herramientas, matar las bacterias, mantener las bodegas muy limpias… ¡y llego a un lugar donde se criaban bacterias!», recuerda. «Nos dimos cuenta de que esas bacterias se alimentan de alcohol y de acidez para crear ésteres. Lo que la ciencia explicaría más tarde. Pero en Barbados, en Jamaica y en Guyana se sabe desde hace 150 años.» En cuanto a las levaduras, se favorecen las cepas ambientales y salvajes. El proceso se realiza en cubas abiertas de madera orientadas de modo que se beneficien del aire marino.
Pot still alley
Hemos entendido, pues, que las cuvées Stade’s se producirán a partir de cañas barbadenses, fermentadas in situ con levaduras (y bacterias) autóctonas. Difícil ser más «de terruño». Salvo que, en los destilados, la noción de terruño es más amplia que en el vino: se le añade una dimensión técnica, en particular la identidad de los aparatos de destilación. Y en esta materia la Stade’s WIRD sabe mucho, pues dispone de 9 tipos de alambiques y columnas, de los cuales los más antiguos se remontan al siglo XVIII y algunos se han vuelto míticos: Stade, Batson, Rockley (el alambique de cobre para ron más antiguo del mundo), Vulcan, Old Gregg… Cada uno tiene su historia, su personalidad y su importancia en la creación de los rones de la Stade’s WIRD, y en particular de los ensamblajes de la marca Planteray. Pero estos alambiques —algunos resucitados gracias a los planos de George Stade, otros que habían quedado apartados— se ponen ahora en primer plano y son incluso las estrellas de la nueva marca.
Y eso se refleja hasta en la identidad visual de la marca. En las etiquetas figuran los nombres de los alambiques que contribuyeron a la creación de cada ron. En cuanto a la botella de Stade’s Rum, tiene un cuello con la forma del vientre del Rockley, con sus remaches golpeados a mano. No es casualidad, por tanto, que las dos primeras cuvées lanzadas por Stade’s Rum pongan en valor dos de los alambiques más antiguos de la destilería: el Old Gregg y el Vulcan.
Dos cuvées para empezar
La cuvée Vulcan Two Taps recibe su nombre en homenaje al alambique de triple cámara Vulcan, último ejemplar original aún en activo en el mundo y todavía en servicio en Stade’s. Este alambique rarísimo fue restaurado en 2018 gracias a Henderson «Digger» Skinner, veterano de Stade’s (¡45 años en la casa, y 45 años su padre antes que él!), que perpetuó un gesto transmitido de generación en generación: cuando el alambique se atasca, basta con darle dos golpes de tubo… de ahí su nombre. «Cuando me di cuenta de que este alambique de cámaras todavía existía, me produjo el mismo efecto que a alguien que estudia los dinosaurios al encontrarse con un T-Rex vivo en el jardín —recuerda Alexandre Gabriel—. Es un alambique prehistórico que funciona en sobrepresión, por lo que hay que calentar más, pero permite obtener rones bastante aceitosos.» El ron envejeció el 100 % en Barbados, en ex-barricas de bourbon.
VULCAN TWO TAPS, EDICIÓN LIMITADA, AÑADA 2019 – 70 cl – 50,5 % – PVC: 69 €
La segunda edición de la Distillery Vault Collection es el Old Gregg, Fusion. Punto de encuentro entre dos tradiciones del ron barbadense: el jugo de caña fresco —procedente de cañas molidas en el Harper Sugar Mill de Stade’s— y la melaza de Port Vale, el último ingenio aún en activo de la isla; todo ello destilado en el alambique pot still Old Gregg, de comienzos de los años 1900, y luego envejecido en Barbados para revelar la vibrante tensión entre la frescura herbácea y la riqueza profunda. En Stade’s, la excelencia empieza en el origen: la destilería colabora estrechamente con una de las estaciones de selección varietal de caña más antiguas del mundo, para identificar y cultivar las mejores variedades para la producción de ron, fiel a la convicción de que todo gran destilado nace de la agricultura. El ron envejeció 3 años en Barbados, en ex-barricas de bourbon.
OLD GREGG, EDICIÓN LIMITADA, AÑADA 2022 – 70 cl – 46 % – PVC: 69 €
¿Qué nos reserva el futuro de esta nueva marca?
Sin duda, nuevas experimentaciones salidas del Vault y de la imaginación de Alexandre Gabriel y sus equipos: rones de puro jugo de caña muy altos en ésteres, rones parcelarios, monovarietales… No lo sabemos, ¡pero estamos impacientes por verlo (y catarlo)!
