A principios de 2026, el mundo entero tiene los ojos puestos en Bad Bunny, el fenómeno puertorriqueño que acaba de hacer historia en la Super Bowl. El 8 de febrero, durante el espectáculo del descanso de la Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, Benito Antonio Martínez Ocasio, su nombre real, convirtió el campo de fútbol en una explosiva fiesta latina cantando principalmente en español por primera vez en la historia del evento.

Con invitados como Lady Gaga y Ricky Martin, celebró la herencia puertorriqueña y latina, mezclando reggaeton, plena y una energía contagiosa que hizo bailar a millones de espectadores. Pero más allá de la música y las luces, Bad Bunny encarna algo más profundo: es un auténtico embajador de la cultura del ron, ese ron que corre por las venas de Puerto Rico como un elixir de orgullo nacional.
Imagínese la escena: Bad Bunny entra en escena vestido con un jersey blanco inmaculado en un campo de caña de azúcar reproducido en el corazón del estadio. No es solo un concierto, es una declaración. Puerto Rico, isla de raíces africanas, españolas y taínas, es homenajeada.
¿Y en el corazón de esta identidad? El ron, una bebida alcohólica destilada desde hace siglos en la isla, símbolo de resiliencia y alegría colectiva. Bad Bunny, originario de Vega Baja, nunca ha ocultado su amor por esta tradición. En su canción de cierre, «Café con Ron», rinde homenaje a esta sencilla pero potente mezcla: café negro fuerte con un chorrito de ron, una bebida que evoca las mañanas perezosas y las noches locas de los puertorriqueños.
Esta conexión con el ron va mucho más allá de las letras. En 2025, Bad Bunny abrió «Café con Ron», una cafetería y restaurante en el Viejo San Juan, que infunde el espíritu del ron en cada taza.

Algunos ven en ello una conexión directa con el artista; al fin y al cabo, el nombre proviene de su canción homónima. Este lugar no es solo un sitio de moda, sino un homenaje a la plena, un género musical puertorriqueño marcado por el ritmo de los tambores y las historias del pueblo, a menudo regado con un buen pitorro, ese ron artesanal que tanto le gusta a Bad Bunny.
En una entrevista para Wine Enthusiast, confiesa que el pitorro es «el legado puertorriqueño en una copa»: destilado clandestinamente en las montañas, representa la rebeldía y la creatividad de su pueblo. No es de extrañar que productores como Bacardí o Don Q, pilares del ron puertorriqueño, se inspiren en él para crear cócteles temáticos durante sus residencias en San Juan.
Durante el espectáculo del descanso, aunque el ron no estaba literalmente en el escenario (aunque, ¿quién sabe lo que ocurría entre bastidores?), su espíritu estaba presente. Bad Bunny lanzó al aire un balón de fútbol en señal de triunfo, como diciendo: «¡Aquí está Puerto Rico, con su música, su baile… y su ron!».
Este momento histórico llega en el momento oportuno, ya que la industria del ron puertorriqueño está experimentando un auge mundial. Destilerías como Bacardí, fundadas en Puerto Rico antes de exiliarse a Cuba, vuelven a sus orígenes, y tours como «Bad Bunny’s Puerto Rico: Coffee, Rum & Old San Juan» atraen a fans de todo el mundo para explorar las destilerías y degustar pitorro fresco.
En un mundo en el que el ron se reduce a menudo a cócteles azucarados, él nos recuerda que se trata de una historia de resistencia, fiestas populares y lazos familiares. Para nosotros, amantes del ron, este espectáculo del descanso fue un brindis gigante. ¡Por la salud de Bad Bunny y por un buen café con ron para celebrarlo!
*Rumporter recomienda: Prueba un «Hot Bunny», un cóctel inspirado en el artista con ron Don Q, café espresso, miel y un borde de Tajín, ¡tan picante como su música!*
Mira la actuación de Bad Bunny durante el descanso de la Super Bowl.