COVID19: ENTREVISTA A ALBERTO VOLLMER –RON SANTA TERESA– VENEZUELA

RON SANTA TERESA DESTINA EL 60% DE SU PRODUCCIÓN A LA ELABORACIÓN DE ALCOHOL SANITARIO.

Venezuela

Población: 28.870.000

Tras detectarse el primer caso sospechoso de Covid-19 en Venezuela, y luego de que la OMS declarará la enfermedad como pandemia el pasado 11 de marzo, el presidente de Venezuela ordenó el día 12 el cierre de vuelos comerciales entre el país caribeño y Europa. Cinco días más tarde y ya con 36 casos confirmados, el gobierno venezolano declara la cuarentena total en el país. A día de hoy mientras escribimos estas líneas (16 de mayo) en Venezuela se reportan 459 casos confirmados y 10 fallecidos.

Debido a la complicada situación que atraviesa Venezuela, existen dudas sobre los datos reales del avance de la enfermedad. No obstante, el mismo 17 de marzo, mientras el Gobierno de Maduro ordenaba el confinamiento, el Fondo Monetario Internacional rechazaba conceder al país sudamericano un préstamo por 5.000 millones de dólares para contener el coronavirus, dejando en una situación vulnerable al pueblo venezolano.

En este contexto y en menos de diez días, los trabajadores de ron Santa Teresa lograron los permisos pertinentes y modificaron la línea de envasado para transformar el 60% de su producción en alcohol sanitario. De esta manera la empresa busca aportar su granito de arena para mitigar la escases de productos desinfectantes en el país. Un porcentaje importante del alcohol sanitario ha sido donado ha hospitales y centros de salud, así como a empresas farmacéuticas para que puedan elaborar gel hidroalcohólico.

 

Alberto Vollmer, presidente de Ron Santa Teresa.

Rumporter: Además de la producción de alcohol sanitario, ¿qué otros cambios se han hecho en la Hacienda Santa Teresa para hacer frente a la crisis del COVID-19?

Alberto Vollmer: En Santa Teresa la prioridad siempre ha sido nuestra gente. Por ello, desde el inicio de la emergencia en Venezuela, dispusimos que todo el personal administrativo y comercial pasara a trabajar desde sus casas y redujimos la cantidad de personas que laboran en la planta al mínimo necesario cumpliendo con las recomendaciones para la prevención del contagio del COVID 19. La jornada laboral también se redujo para disminuir todo lo posible la exposición de los empleados.

Adicionalmente nuestros equipos de seguridad industrial, higiene y ambiente, y el servicio médico ocupacional establecieron un protocolo sanitario de estricto cumplimiento para el ingreso y permanencia en la planta, así como para los traslados de los trabajadores desde y hacia sus casas, y las normas que deben seguir al llegar a sus hogares.

Actualmente en la planta se encuentra trabajando aproximadamente el 8% del personal de manufactura, que se dedica a la operación de la destilería de proceso continuo, que solo tiene dos paradas programadas al año para mantenimiento, y al procesamiento y envasado de alcohol antiséptico que estamos produciendo en nuestra destilería como contribución en la lucha contra el Covid-19.

 

R: ¿A qué problemas o retos se enfrenta una destilería que quiere modificar su producción para hacer alcohol sanitario?

AV: En nuestro caso afortunadamente no trajo mayores alteraciones. Nuestra destilería de proceso continuo además de producir alcohol potable destinado a la producción de licores también ha producido desde su instalación alcohol para fines industriales, o para usos de la industria farmacéutica. En los últimos cinco años esa producción de alcohol no potable representaba en promedio el 20% del total de la producción de alcohol de la destilería. Lo que hemos hecho desde hace un mes es incrementar el porcentaje de alcohol para uso farmacéutico a 60% del total y mantendremos esa proporción en tanto lo requiera la emergencia en Venezuela.

Del total de la producción de alcohol antiséptico de nuestra planta, destinaremos aproximadamente el 50% a suplir la necesidad de la industria química y farmacéutica que elabora desinfectantes para la red hospitalaria y geles antibacteriales.  El restante se envasa directamente en nuestra planta ubicada en la Hacienda Santa Teresa en presentaciones para que el público pueda conseguirlas a través de las redes de farmacias y supermercados.

Alcohol antiséptico producido en la Hacienda Santa Teresa.

R: ¿Es posible que la reconversión de las destilerías de ron en plantas de producción de alcohol sanitario se traduzca en una escasez de aguardiente para envejecer y por consiguiente en una subida de precios en el futuro por disminución de la oferta?

AV: En nuestro caso no ha habido una reconversión de la destilería para poder producir alcohol antiséptico. Como te decía, siempre hemos producido alcohol con fines industriales, solo hemos incrementado a 60% el porcentaje de alcohol desnaturalizado que producimos y el 40% restante está destinado al añejamiento tan pronto como puedan retomarse estas labores de forma segura en nuestras bodegas de la Hacienda Santa Teresa.

En cuanto a una escasez de la que hablas creo que nadie en la industria tiene una proyección clara de lo que ocurrirá en los próximos meses y dependerá mucho de que como sociedad global logremos, en primer lugar, superar la pandemia para luego enfocarnos en acciones que ayuden a recuperar las economías locales y con ello la economía global.

 

R: Se habla de que cuando esta crisis sanitaria termine regresaremos a una «nueva normalidad», ¿Cómo crees que esa «nueva normalidad» afecte al consumo de bebidas espirituosas?

AV: Muchas cosas habrán cambiado ciertamente, pero creo que la clave para las marcas de licores estará en la capacidad de adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores y en entender que algunos hábitos u ocasiones de consumo se cambiarán por otros, habrá innovaciones y seguramente algunas marcas sabrán convertir mejor la crisis en oportunidad, pero en definitiva las bebidas de calidad, con esencia y trasfondo, y que tengan conexión emocional con la gente, sobrevivirán y terminarán creciendo

 

R: Vemos que una de las actividades que se verán más afectadas por esta «nueva normalidad» serán los deportes en equipo ¿Cómo afectará esto al Proyecto Alcatraz?

Sin duda habrá muchos aspectos de la vida de los seres humanos que cambiarán como consecuencia de la pandemia de Covid19, entre ellos, la práctica de los deportes. Aunque ha sido una situación muy difícil para la humanidad entera, nosotros rescatamos el hecho de que como sociedad global nos hemos movido a trabajar en equipo, como nos ha enseñado el rugby, para encontrar una solución: desde las medidas de cuarentena, las medidas de distanciamiento social, equipos médicos y de investigación de distintos países colaborando en el desarrollo de tratamientos y vacunas, vecinos que se apoyan mutuamente y que cuidan de los más vulnerables. Todo ello nos hace pensar que podremos superar esta adversidad y como decimos en Santa Teresa, sacar una mejor versión de nosotros mismos y de todas nuestras actividades.

Por ahora, nuestros muchachos del Proyecto Alcatraz, los jugadores de Alcatraz Rugby Club y los entrenadores, mantienen sus rutinas de ejercicio en casa para estar listos para el momento en el que podamos volver a las canchas. El resto de las actividades de Proyecto Alcatraz como educación, formación laboral, apoyo psicológico, se mantienen a distancia en todo lo que nos permite la tecnología.

En este contexto me gustaría comentarte que este fin de semana organizamos el primer evento digital de la marca #SantaTeresa7EnCasa, con el cual nos propusimos ofrecer experiencias que nos acercaran a lo que se vive en el tradicional Festival Santa Teresa 7 que año a año realizamos en la Hacienda Santa Teresa y donde una de las actividades centrales es el Torneo de Rugby 7. Pues este año el Rugby 7 fue desde casa, organizamos un reto donde participaron los jugadores de rugby de todo el país y además hicimos unos conversatorios con tres figuras internacionales del rugby latinoamericano.

El vicepresidente de World Rugby y ex capitán de la mundialista selección Argentina, Agustín Pichot, junto con Bárbara Pichot, líder del rugby femenino en argentina, Juan Martín Hernández, capitán de la selección argentina 2019 y Calum Clark, jugador del equipo inglés Saracens, estuvieron acompañados por el embajador de Proyecto Alcatraz, Daniel López y el presidente de la Federación venezolana de rugby, Erikson Bermúdez, para compartir su visión de cómo este deporte les ha enseñado a superar  los retos de la vida y cómo les ha servido para convertir la cuarentena en una oportunidad para alcanzar sus objetivos.

 

R: ¿Cuál crees que es el papel que deberán desempeñar marcas como Santa Teresa ante la difícil situación que atraviesa el sector de alimentos y bebidas?

En primer lugar apoyar a su gente, y con ello no solo me refiero a sus empleados y colaboradores, sino a toda la cadena que hace posible que nuestros productos puedan estar presentes en los anaqueles y en las barras para los clientes. Cada empresa tendrá capacidades distintas, pero desde esas capacidades estamos seguros que siempre hay una posibilidad de apoyar, de acompañar y sobre todo, de reinventar, de sacar el pecho para seguir adelante.

El trabajo en equipo y la comunicación han sido fundamentales para que Santa Teresa haya podido apoyar a muchos de nuestros aliados comerciales tanto en el On trade como en el Off trade para poder seguir adelante con sus actividades y para poder ofrecer al público que lo desea nuestros productos. De igual forma hemos visto como muchas otras empresas del sector están haciendo lo propio para apoyar en este momento de dificultad y para comenzar desde ya la recuperación de todos los afectados por la pandemia.

Como comentaba en la pregunta anterior, en Venezuela organizamos el Santa Teresa 7 en casa, y al final de esta jornada en la que participaron más de 13 mil personas, la marca anunció la donación de 13 mil litros de alcohol antiséptico para los principales hospitales de la región central de Venezuela para apoyar en la lucha contra el Covid-19.

 

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